Premio red-volución

redvolucion

Mi amigo bloguero Carlos Montalleri,  desde su blog ¿Tienes Hora? me ha dado la alegría de ser elegida para este premio del que me siento muy honrada y feliz. (¡Estaba tan contenta que ya lo conté a todos!)

Como saben, hace poco que participo de este maravilloso grupo pero ya siento que hace mucho tiempo que los conozco a todos.

Gracias Carlos!!!

 

¿Cómo funciona el premio?

En este caso, el premio viajará en cadena. Cada persona premiada, tendrá que nombrar otros tres blogs que sean de su agrado y cada uno de estos blogs a otros blogs y así sucesivamente.

De manera que cada blog estará ayudando a dar visibilidad a otros blogs.

 

¿Cuál es el objetivo del premio red-volución?

 El objetivo no es otro que reconocimiento, colaboración y deseos de éxito, todo ello cargado de cariño, de ahí su forma de corazón.

 

¿Quiénes son los blogs premiados en esta ocasión?

Como siempre sucede, no es fácil elegir entre tantas personas tan creativas, inteligentes, sensibles y cálidas. Con quienes se puede tener tantos intereses en común y sentirse tan cerca.

Los blogs que elijo son:

 

noteclavesilustracion

 

Poetas nuevos

 

Un gato más en la ciudad

 

Por los relatos entrañables que me emocionan tanto, por la poesía sensible y profunda, por el gusto compartido por la  fotografía, la música y la literatura y muy especialmente por la calidez de sus comentarios. Gracias a los tres y felicitaciones!

Si no conocen los blogs, los invito a conocerlos!

 

 

 

 

 

Andando

Y el Gran Hombre abrió

su capa, majestuoso.

Y descorrió la luna

que ensombrecía el día.

Y pudieron asomar

de tanto en tanto, milagrosas

profecías

que Él decía.

 

Y a Él venían los poderosos

para calmar su paz

y conjurar miserias.

Y a Él  llegaban los moribundos

clamando tiempo

robando esperas.

 

Y el Hombre Grande,

espacio en obra,

siempre en cadenas, siempre

anunciando,

roba palabras,

enhebra inventos,

los va cayendo,

se van en manos.

Mercedes Sosa

Cantante argentina (1935 – 2009)

Es difícil elegir algunos temas… Todas las canciones que ella cantó son muy bellas, de grandes compositores.

Canción Con Todos – Tejada Gómez (letra) y César Isella (música)

 

Gracias A La Vida – Violeta Parra

 

Aquellas Pequeñas Cosas – Joan Manuel Serrat

 

Zona de promesas – Gustavo Cerati

 

Como La Cigarra – María Elena Walsh

 

Barro tal vez – Luis Alberto Spinetta

 

 

Alfonsina y el mar – Félix Luna – Ariel Ramírez

Gioconda Belli

Escritora nicaragüense – 1948

Gracias a Saricarmen por la recomendación

Estoy Viva Como Fruta Madura…

Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.

Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavalos alegres marchando hacia el colegio.

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

Sencillos deseos

Hoy quisiera tus dedos escribiéndome historias en el pelo 
y quisiera besos en la espalda 
acurrucos 
que me dijeras las más grandes verdades 
o las más grandes mentiras 
que me dijeras por ejemplo 
que soy la mujer más linda del mundo 
que me querés mucho 
cosas así 
tan sencillas 
tan repetidas, 
que me delinearas el rostro 
y me quedaras viendo a los ojos 
como si tu vida entera dependiera de que los míos sonrieran 
alborotando todas las gaviotas en la espuma. 
Cosas quiero como que andes mi cuerpo 
camino arbolado y oloroso, 
que seas la primera lluvia del invierno 
dejándote caer despacio 
y luego en aguacero. 
Cosas quiero como una gran ola de ternura 
deshaciéndome 
un ruido de caracol 
un cardumen de peces en la boca 
algo de eso 
frágil y desnudo 
como una flor a punto de entregarse a la primera luz de la 
mañana 
o simplemente una semilla, un árbol 
un poco de hierba 
una caricia que me haga olvidar 
el paso del tiempo 
la guerra 
los peligros de la muerte.

Uno no Escoge

Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.

Nadie puede evadir su responsabilidad.

Nadie puede taparse los ojos, los oídos,
enmudecer y cortarse las manos.

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.

No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.

Insomnio con palabras

De noche las palabras transcurren de puntillas
discretas andan entre los objetos
temerosas del ruido se descalzan
Sobre mis hombros insomnes aletean
el poema me saca de la cama
Tanto silencio rodea mis dos manos
estas que forman signos señales de humo lazos
para llegar a otros y atravesar misteriosas distancias
Quiero decir que vivo quiero decir que quiero
que sufro que me río
que soy un amasijo de mujer al filo de la noche y el desvelo
Mujer de pájaros de estaciones de blanco y negro
Poeta mujer ávida de palabras
en un país con un idioma extraño.

Soy llena de gozo

Soy llena de gozo,
llena de vida,
cargada de energías
como un animal joven y contento.
Imantada mi sangre con la naturaleza,
sintiendo el llamado del monte
para correr como venado desenfrenadamente,
sobando el aire,
o andar desnuda por las cañadas
untada de grama y flores machacadas
o de lodo,
que Dios y el Hombre me permitieran volver
a mi estado primitivo,
al salvajismo delicioso y puro,
sin malicia,
al barro, a la costilla,
al amor de la hoja de parra, del cuero,
del cordero a tuto,
al instinto.

Yo, la que te quiere

Yo soy tu indómita gacela, 
el trueno que rompe la luz sobre tu pecho 
Yo soy el viento desatado en la montaña 
y el fulgor concentrado del fuego del ocote. 
Yo caliento tus noches, 
encendiendo volcanes en mis manos, 
mojándote los ojos con el humo de mis cráteres. 
Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo, 
riendo la risa inmutable de los años. 
Yo soy el inexplorado camino, 
la claridad que rompe la tiniebla. 
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía 
y te recorro entero, 
sendero tras sendero, 
descalzando mi amor, 
desnudando mi miedo. 
Yo soy un nombre que canta y te enamora 
desde el otro lado de la luna, 
soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo. 
Yo soy algo que crece, 
algo que ríe y llora. 
Yo, 
la que te quiere.

¿Qué sos Nicaragua?

¿Qué sos
sino un triangulito de tierra
perdido en la mitad del mundo?

¿Qué sos
sino un vuelo de pájaros
guardabarrancos
cenzontles
colibríes?

¿Qué sos
sino un ruido de ríos
llevándose las piedras pulidas y brillantes
dejando pisadas de agua por los montes?

¿Qué sos
sino pechos de mujer hechos de tierra,
lisos, puntudos y amenazantes?

¿Qué sos
sino cantar de hojas en árboles gigantes
verdes, enmarañados y llenos de palomas?

¿Qué sos?
sino dolor y polvo y gritos en la tarde,
-“gritos de mujeres, como de parto”-?

¿Qué sos
sino puño crispado y bala en boca?

¿Qué sos, Nicaragua
para dolerme tanto?

Áspera Textura Del Viento

Nacida de la selva me tomaste
arisca yegua para estribos y albardas.

Durante muchas noches
nada se oyó
sino el chasquido del látigo
el rumor del forcejeo
las maldiciones
y el roce de los cuerpos
midiéndose la fuerza en el espacio.

Cabalgamos por días sin parar
desbocados corceles del amor
dando y quitando,
riendo y llorando
-el tiempo de la doma
el celo de los tigres-

No pudimos con la áspera textura de los vientos.
Nos rendimos ante el cansancio
a pocos metros de la pradera
donde hubiéramos realizado
todos nuestros encendidos sueños.